Una simple afirmación o negación no serían respuestas justas para este modelo. Debemos reconcerle a Subaru la iniciativa de sorprendernos. Eso es un hecho. El cambiar totalmente un modelo y no hacer simple “facelift” es sin duda un movimento gratamente recibidos para quienes considerabamos al Legacy como un auto necesitado de un nuevo aire.
Como era de esperarse, este nuevo ejemplar viene con un sistema AWD (All Wheel Drive) el cual le otorga un mayor agarre en terrenos difíciles. Siguiendo los pasos de modelos como el Honda Accord y el Mazda 6, vehículos cuyo cambio de apariencia les otorgó un mayor tamaño, el nuevo Legacy ha aumentado su tamaño en 3.3 pulagadas de alto, 3.5 de ancho en comparación con sus predecesores. El interior es totalmente rediseñado, los acabados totalmente nuevos y mayor espacio siendo el principal beneficiado del aumento de espacio.
El aspecto mecánico se encuentra definido por un motor gasolina de 2.5 litros del tipo “boxer” (colocación horizontalmente opuesta) de cuatro cilindros acompañado por una transmisión manual de cinco velocidades. Una segunda versión turbo diesel está definida por un motor 3.6 litros V6 la cual si bien emana una gran potencia y gran aprovechamiento del diésel, no es exactamante un sinónimo de economía. Quizás la gran crítica, es la ausencia de una transmisión automática, algo que ha disgustados a varios analistas pues ésta era una de las características mas destacables hasta el 2009.
Aprevechando estos cambios, el fabricante ha alistado una gran cantidad de estilos o “sabores” que harán volverse locos a sus potenciales compradores: 2.5i, 2.5i Premium, 2.5i Limitado, 2.5GT Premium, 2.5GT Limitado, 3.6R, 3.6R Premium y 3.6R (Versión Limitada).
Si bien su precio en los Estados Unidos es de $19,995. Es muy posible que en lugares como Costa Rica, éste arranque desde los $30.000 en adelante dependiendo de la versión solicitada.